El Porche

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Disfrutar al aire libre: Dos zonas bien diferenciadas, un porche vegetal, cómo iluminarlo, un modelo para cada clima, ¿dónde situarlo? y distintos tipos de cubierta.

Dónde ubicar el porche

La ubicación del porche es un elemento determinante no sólo para su lucimiento sino también para que cumpla su función. Por ello, lo ideal es situarlo como una prolongación del salón-comedor, pues de esta manera amplia el uso del ambiente interior y lo protege de las inclemencias meteorológicas, lo que permite tener las ventanas abiertas o el giro de las puertas hacia el exterior.

La planta de la casa es también decisiva para la situación del porche. Una esquina remetida o una fachada quebrada en forma de U se pueden emplear y aprovechar para colocar en el porche. En el primer caso se puede adoptar una cubierta a tres aguas; en el segundo, un tejado a un agua o una cubierta plana, que se puede utilizar también para crear una terraza superior.

¿Cómo decorar porche de exteriores?

El porche, además de ampliar la superficie de uso de la vivienda, debe también tener su parte práctica de modo que resulte sombreado en verano, sin obstaculizar la trayectoria del sol en los meses en los que éste tiene una inclinación más cerrada.

A falta de porche o patio, la sombra de la copa del árbol puede ser el lugar ideal para proyectar una zona para estar o para comer.

1Un porche con estilo vegetal 

Para crear un espacio de sombra vegetal hay que contar  con un sistema de sujeción a base de pilares. Éste se puede hacer con rollizos, secciones rectangulares de pilares y vigas sin labrar, madera reciclada o laminada, o hierro. El modelo más sencillo puede estar formado por bastidores de alambre y hierro, celosías de madera o mallas electrosoldadas. Para la sombra se puede utilizar vegetación caduca, que permitirá la entrada del sol durante el invierno; cañizo, que dará sombra durante todo el año; geotextiles o lonas.

Las trepadoras y enredaderas ejercen una doble misión, proporcionar sombra y decorar. Si las eliges con flor, el resultado final llamará la atención durante los meses de primavera y verano.

En esta masía catalana existe un patio central donde se ha techado uno de sus laterales creando un agradable porche para comer que conecta directamente con la cocina. En el centro del patio, se cultiva una huerta que provee de verduras.

2Un modelo de porche para cada clima 

  • En el Norte: De estructura de piedra, al igual que el suelo. Profundo, para protegerlo de la lluvia, y con un único frente abierto si la zona es ventosa. Decóralo con muebles resistentes, de madera de teca o robustos muebles populares de madera dura. En verano, unos almohadones de colores vibrantes alegrarán los días nublados y aportarán un aire informal a la austeridad de la piedra.
  • En la Meseta: Zona de grandes fríos e intensos calores, levántalo de madera rústica semi-labrada, con tejas antiguas. En el suelo, ladrillo artesanal colocado a espiga. Elige asientos de mimbre con muebles coloniales. Las colchonetas de los sillones forradas con fundas de algodón blanco y cojines de telas étnicas. En el suelo, un esterón de esparto y, entre pilares, largos cortinones de gasa cruda. La mesa de comedor, popular y muy rústica, con sillas de mimbre y bancos de madera.
  • En el Sur y junto al mar: Dominan las vistas refrescantes al azul del mar desde un refugio de sombra. Ubícalo al sudeste y construye una cubierta liviana y ventilada con una estructura de madera de sección fina y doble trama de bambú. Una parra virgen lo dotará de frescor. Los pilares, de obra revocados y pintados a la cal. En el suelo, madera maciza de jatoba acabada al aceite. Con la misma madera haz una bancada de rincón con cojines, acompañada por una mesa de hierro. Para el área de estar una plataforma de obra con cojines sobre una alfombra de nudo plano y, entre los pilares, una hamaca de hilo.

3Dos zonas bien definidas

La distribución del porche tiene que ir en relación con su tamaño. Las zonas mas frecuentes son la de asientos para el relax y la de comidas. Para crearlas tienes que disponer de, al menos, 2,50 m. de profundidad.

  • Para descansar: los sillones siempre deben mirar al paisaje y estar cerca de las paredes. Resulta muy útil contar con una mesa de centro baja. En porches amplios o que abran a un dormitorio, irán bien dos hamacas para descansar al aire libre.
  • Para comer: lo más práctico será disponer una mesa fija, larga y estrecha con bancos a los lados. Para uso diario, una mesa redonda de al menos 1,20 metros.
    Si se quiere tener barbacoa, es mejor que se sitúe en el área más alejada de las zonas de descanso.

4Cómo iluminar un porche

El porche es una estancia muy vivida durante la noche, especialmente en verano. Para que siga siendo acogedor estudia bien su iluminación. Destierra la luz exclusiva desde un farol central y cenital. Se perderán las formas, las texturas, los colores y a la hora de comer, se formarán sombras sobre los platos. Cada sector tendrá una iluminación propia.

  • En la mesa, luz puntual y concentrada, si es posible, a 60 cm. del plano de apoyo. Si no, instala apliques de pared con luz indirecta y da la iluminación concentrada con grandes velones protegidos por portavelas de vidrio.
  • En la zona de asientos, instala luces bajas en candiles de hierro oxidado, como los modelos marroquíes, cubos de sobremesa o suelo, de metal y metacrilato traslúcido o de barro calado.
  • Como luz general, las últimas tendencias se centran en luces bajas empotradas en pared o suelo, que aportan una luz muy cálida y acogedora.

Distintos tipos de cubierta

La solución más normal para construir el porche de las casas de campo es la que emplea vigas y viguetas, generalmente de madera,  sobre las que se colocan los elementos de cierre e impermeabilización. Otra posibilidad es construir un forjado inclinado, con rasillones cerámicos y capas de compresión armada. En la fase final se colocan las coberturas: tejas, pizarras, lastras.

Un original pavimento con baldosas y piedras de río reclama toda la atención de este patio andaluz.

En el caso de la cubierta plana, y dependiendo de si es o no transitable, se puede cubrir con grava, solados flotantes o fijos, cañizo o vegetación trepadora.