Número 196

A NUESTROS PIES
Las baldosas hidráulicas se fabrican con cemento, arena y pigmentos, y presentan un acabado liso y brillante. Son típicas de las casas de finales del XIX y principios del XX, enclavadas en el sur y la costa mediterránea, donde se funden con la arquitectura y aporta frescor a los interiores.
Ofrecen grandes posibilidades de diseño. Los fabricantes ofrecen varios formatos y tamaños, y también realizan baldosas por encargo. Hay piezas en forma de naveta, hexagonales o tacos. En cuanto a colores y diseños, la paleta es amplísima. Los dibujos tradicionales, como estrellas, rombos, flores y combinaciones geométricas aparecen en los año 30 y 40. Algunos se inspiran en los estilos Art decó y modernista. Las baldosas de colores lisos se combinan con cenefas perimetrales y dibujos centrales, o con otros lisos formando dameros. Los diseños actuales son una reinterpretación de los modelos antiguos, con una amplia paleta de colores.

En la cocina y en el baño quedan perfectas.
A la hora de instalarlas, como están perfectamente calibradas, se pueden colocar sin junta, aunque conviene dejar una separación entre piezas de 1 mm. Una junta mayor alteraría la continuidad del color o el dibujo. La lechada de cemento se aplica al día siguiente de terminar el embaldosado, para que no se acumule suciedad.

¿Dónde quedan bien?

Combinaciones perfectas
Al combinarlas ten en cuenta que partes de un suelo liso, bien calibrado y de superficie semibrillante. No las mezcles con materiales que reúnan estas características pero con distinta composición, como las cerámicas esmaltadas o el gres.




Cómo se cuidan
Se limpian con agua tibia y con un jabón de pH neutro, terminando con cera incolora. También se puede fregar con cera líquida diluida en agua.
Para que no absorba las manchas se aplica un sellador oleofugante, y se impermeabilizan con un producto hidrofugante.
Si las baldosas tienen el color muy desgastado o desprendido, se puede intentar mejorar con un pulido mecánico, aunque en la mayoría de los casos no se recomienda, debido a que la capa superficial es muy fina. Para este procedimiento el suelo debe estar nivelado. Se aconseja emplear abrasivos finos para que el pulido sea suave. Si se utilizara un abrasivo agresivo podría comerse la capa coloreada, que es de 3 a 4 mm. Las baldosas antiguas no presentan este problema, ya que la mezcla de color se echaba en todo el espesor del molde.
Si hay alguna mancha difícil, se puede intentar eliminar por abrasión con una lija al agua del nº 600. No se debe aplicar nunca lejía o productos ácidos.
ASÍ SE FABRICAN
Se realizan de forma artesanal con las mismas técnicas de antaño: para hacer los dibujos se emplea un molde de latón con separadores llamado trepa. Cada espacio se rellena del color deseado. Cuantos más colores, mayor será el tiempo y la velocidad de la ejecución, y más alto su precio.
Una vez levantada la trepa, el dibujo se cubre con una mezcla en seco de arena y cemento que absorbe su humedad. La cada inferior, otra mezcla de arena y cemento, aporta la adherencia necesaria para su colocación.


La trepa donde se preparan y, al lado, el resultado final.
Aquí las puedes comprar
C/Covarrubias,1
•28010 Madrid.
•Tel.:91 447 12 02
•Fax:91 447 10 43.