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Una de las vías más rápidas, para renovar la iluminación consiste en cambiar las luminarias. La elección pasa por valorar materiales, tipo de difusor, las lámparas que admite y las características en cuanto a la intensidad, color y haz luminoso que ofrecen.

Las útimas corrientes en materia de iluminación apuntan a tres vías de estudio. La primera es tecnológica, centrada en la creación de una nueva generación de lámparas más eficientes, de mayor duración y menos contaminantes, como los LED. El segundo campo tiene que ver con el diseño de luminarias decorativas, que es en donde encontramos los materiales y formas más sorprendentes, aunando impacto decorativo y confort visual. La tercera vía es conceptual y se aplica al proyecto de iluminación.

En él se estudian cuestiones como el cambio de color según la atmósfera que se quiera conseguir, el uso de distintos escenarios lumínicos dentro de un mismo ambiente, la posibilidad de centralizar los controles para que la regulación, encendido y apagado de las luces se pueda programar y memorizar, o la necesidad de aplicar una iluminación arquitectónica global e integradora. Otra novedad consolida la importancia de la iluminación exterior. Por eso también requiere de un proyecto adecuado a cada caso en particular.

masia

Nuevas tendencias

Lo más nuevo es la apuesta por la luz objeto. Este término se refiere a conseguir luz de calidad cuando está encendida y luz decorativa cuando está apagada. También hay una nueva línea de diseño que da respuesta a un tipo de lámpara más ahorradora y eficiente, como la fluorescente compacta y el LED. En 2012 ya no se venderá ningún tipo de bombilla incandescente. En este sentido, los diseñadores tratan de acomodar sus ideas a las nuevas formas, pero también a las intensidades lumínicas de estas bombillas de bajo consumo. Ello se refleja en la búsqueda de nuevos materiales y difusores que matizan la luz, para darle más calidad visual y para evitar que se vea la fuente luminosa.

Vuelven a estar de moda las luminarias de vidrio soplado pintado de color, el vidrio opalino y sus versiones más tecnológicas, como el policarbonato, el metacrilato, el polietileno o la fibra de vidrio. Se busca que la luz decore la lámpara, para que se cuele por los orificios que deja una fibra de vidrio enrollada o unas láminas de chapa plegadas como un papel. También hay una constante que se repite en los modelos de las grandes firmas, y se refiere a la idea del material único, y no solo en plafones o apliques, sino también en lámparas de sobremesa y pie. Este concepto ha permitido la incorporación de color desde la base hasta la pantalla, con resultados espectaculares que ayudan a dar personalidad a los espacios.

Otra propuesta interesante, especialmente para ambientes amplios o de mucha altura, son las luminarias de suspensión de gran diámetro. Van provistas de difusores que permiten distribuir la luz homogéneamente sobre el plano que se ilumine. Resulta un sistema ideal para islas de cocina, mesas de comedor con muchos comensales, espacios de doble altura, etc.

Alumbrar el exterior

La iluminación del exterior ocupa un puesto destacado en todas las firmas importantes. Muchos modelos se fabrican para que puedan emplearse en el exterior, otros se diseñan con pautas conceptuales que hasta hace muy poco sólo se identificaban con el interior, como es el caso de las lámparas de pie, suelo o sobremesa. Además de la iluminación de señalización, cada vez más centrada en balizas y luces para empotrar en suelo, hay una línea de luminarias que crean ambiente, para colocar en porches, en el jardín, junto a la piscina o en el agua, como las luminarias acuáticas flotantes.

También están los modelos que además de luz sirven como mesas auxiliares o butacas, realizadas en policarbonato traslúcido. Las luminarias empiezan también a independizarse de la electricidad, se cargan con baterías o, mejor aún, mediante el sol a través de células fotovoltaicas, que es sin duda, la iluminación más sostenible y la que menos incide en la contaminación lumínica del medio ambiente.

Ahorrar electricidad e iluminar de forma sostenible

Mediante bombillas más eficientes que, fundamentalmente, tienen una vida útil más larga y consumen menos energía, se consigue la sostenibilidad. Esta será la tónica que se seguirá en los próximos años. En la actualidad se dispone de una amplia gama de lámparas fluorescentes compactas, de LED y de lámparas halógenas de menor consumo.

  • Los LED (diodo de emisión de luz, del inglés Light Emitting Diode) se iluminan por el movimiento de los electrones en un material semiconductor, no se queman, no se calientan y no utilizan sustancias peligrosas. Duran hasta 25.000 horas, ahorran el 90% de energía con respecto a otras fuentes convencionales y, lo más importante, pueden regularse, dar luz instantánea y emitir millones de colores. Philips ha presentado una bombilla LED equivalente a la bombilla incandescente tradicional que puede instalarse en los portalámparas de casquillo  normal. Algunas están pensadas para ser visibles, otras para integrarse en todo tipo de luminarias.
  • La próxima evolución son los OLED (diodos emisores de luz orgánicos, del inglés Organic Light Emitting Diodes). Funcionan de forma parecida a los LED, pero utilizan material semiconductor orgánico. Incorporados en paneles ultra-finos, los OLED emiten una luz difusa que puede interactuar contigo, por ejemplo, pasando la mano por debajo de una lámpara para que la luz se acentúe o atenúe.
  • También hay novedades con las lámparas halógenas. Además de presentarse con casquillo normal, también hay una línea que reemplaza a las dicroicas y reflectoras. Los ahorros de energía se sitúan entre el 30 y 65% con respecto a las halógenas convencionales. Se calientan menos y duran más tiempo.
    Como las halógenas Eco de Osram.
  • En los próximos años los hogares combinarán todas estas fuentes. Su elección pasará por valorar cuestiones tales como el consumo, horas de vida, calidad de luz, integración con el mobiliario, preferencias en materia de diseño, etc. Aunque si lo que valoramos es la calidad lumínica, por ahora, las fuentes más indicadas son las halógenas y los LED.

A CADA AMBIENTE, SU LUMINARIA

Hall de entrada: luz general y luz ambiental. Un foco de haz intensivo iluminando un cuadro o una escultura, puede ser el punto de partida para elegir luminarias. La iluminación debe ser un espectro de color cálido, aunque no estridente, con focos de luz halógena de nueva generación que proporcionan luz de ambiente y a la vez te puede servir para iluminar el detalle de un cuadro.

Un ejemplo Halospot 111 Eco de Osram de 35W, que equivale a una halógena convencional de 50W. Lo bueno de estas lámparas es que además son regulables al 100%. Esto sería suficiente para un hall pequeño. Para otro mayor, si se dispone de apoyo es interesante pensar en una lámpara de sobremesa. Por ejemplo, la lámpara Jazz de Vibia con estética sesentera, con acabado único tanto en base como pantalla, en laca metalizada, en plata, oro, rojo, negro o blanco.

Estar: luz general (aunque poca), luz ambiental, luz concentrada a través de manchas en pared, luz escultórica u ocasional y luz puntual para facilitar las tareas de lectura. Es un ambiente que necesita también una iluminación de calidad. Por eso, si queremos obtener un blanco cálido, la temperatura de color de las lámparas que se elijan no deben superar los 3.300 ºK, siendo 2.700 ºK la temperatura de color de las lámparas incandescentes. Para los focos de techo se pueden emplear luminarias de superficie o empotradas. Philips tiene unos nuevos focos de empotrar con lámpara LED, que dan mucha flexibilidad de uso al orientarse en un ángulo de 180º.

La intensidad de la luz es ajustable, lo que te permite tener distintos tipos de luz en una misma fuente, para destacar un detalle, para charlar o como luz de posición. El Smartspot de Philips, emplea la tecnología de los nuevos LED blancos cálidos con un consumo de 3 a 7,5 W. Los vértices de la zona de tertulia, se pueden enmarcar con lámparas de sobremesa o pie. Si también necesitas luz de lectura, quizás convenga de un lado una de sobremesa y en el otro lateral una de pie o mesa con luz puntual. En todo caso el difusor que elijas tiene que armonizar con la arquitectura y con el estilo de la decoración. Una lámpara de material único, monocromáticas desde la pantalla a la base, como el modelo Birdie de Foscarini, para mesa o pie, apta para luz halógena o para fluorescente compacta. Te permite probar con el color, como el naranja y el rojo.

Pero lo que sin duda está dando un giro a la decoración-iluminación son las lámparas polivalentes y las de de tipo escultural. Las primeras sirven tanto para colocar en el estar, como en el despacho o un lateral de la cama. Las segundas son luz y objeto decorativo a la vez, que revelan personalidades distintas según estén encendidas o apagadas. Como es el caso de la sugerente Behive de Foscarini. Una pieza sugerente de suave luz texturizada es el modelo de suspensión Wind de Vibia.

Buhardilla: luz de suelo de abajo hacia arriba. En estos ambientes bajos y de alturas irregulares, es recomendable generar una luz nivelada que venga desde el suelo. Hay luminarias maravillosas para esta idea. Tienen formas esféricas o cúbicas y emiten una luz difusa suave y homogénea a través de difusores traslúcidos.

Comedor: luz concentrada y luz ambiental. Busca una luminaria que se adapte a la forma y tamaño de la mesa. Puede tratarse de una de gran tamaño o de varias luminarias puestas en hilera, como la esencial Nobel de Vibia, con forma de bombilla y que aloja una bombilla eco halógena o lámpara fluorescente compacta, ideal para ambientes en donde la luminaria no tiene que tomar gran protagonismo. Otra posibilidad de integración te la da el color, como la lámpara Chouchin de Foscarini, en vidrio soplado, pero pintado para hacer que sea completamente impermeable a la luz del interior y brillante por fuera, con excepción del borde inferior. En el lateral, una consola con lámpara de sobremesa o un foco concentrado sobre la pared.

consola

  • Exterior: luz ambiental, luz puntual y luz de señalización. La luz general intensa está totalmente descartada. Es antiestética y es una fuente de contaminación lumínica para el entorno. En senderos y escaleras emplea balizas bajas con lámpara LED de carga solar, en Ikea cuentan con una serie de modelos que cubren todas las necesidades. Junto a un muro o bordeando la piscina, puedes instalar pilotos estancos para empotrar en suelo. Pueden emplearse también para bañar una  pared o como proyector orientable. Son perfectos para señalización pero con el agregado del efecto arquitectónico. Para iluminación ambiental cuentas con una amplia oferta de modelos decorativos. Es el caso de las mesas auxiliares o butacas con luz interior, como la lámpara-mesa Domo de Metalarte en cristal securizado traslúcido que matiza la luz de una bombilla fluorescente compacta o los modelos Doux de sillón, mesa auxiliar y macetero para Vondom, que parecen esculturas de hielo iluminadas.
  • Pasillo, circulaciones, rincones: luz general vertical u orientada hacia las paredes de forma asimétrica, luz de señalización hacia arriba, hacia abajo o luz desde el suelo. Prueba iluminar el espacio desde el suelo, con luz empotrada en pilotos de suelo o pared, como el modelo Nadir de Erco con lámpara LED, que te da la posibilidad de regulación o de incorporar color. Es ideal para dar fuerza a un pasillo longitudinal, creando una línea arquitectónica de luz. Para un rincón, por ejemplo en la meseta de la escalera, junto a la barandilla, prueba con la bombilla LED de Alessi; como tienen distintas formas y diseños pueden colocarse en cualquier portalámparas sin necesidad de difusor. Vuelven a estar de moda el plafón de techo y el aplique de pared. El nuevo concepto da protagonismo a la luz, ya que la luminaria, al ser de material traslúcido, se diluye y su presencia es neutra cuando está apagada; ideal para pasillos. En espacios como halls de distribución interior, es posible marcar los ángulos con lámparas de pie decorativas, luminarias de suelo o apliques de pared con retroiluminación. Como el modelo Moon de Estiluz.
  • Dormitorio: luz ambiental vertical o dirigida y luz puntual. Aprovecha la luz ambiental para iluminar armarios y la circulación predominante, con focos de luz halógena regulable mediante potenciómetro. Como complemento, emplea una lámpara de pie o una de sobremesa. A los lados de la cama reflectores o apliques de luz concentrada, como el modelo Scantling de Marset, de líneas geométricas y articulaciones de madera, ideal para ambientes rústicos. Como luz de relleno de calidad puedes instalar en el cabecero el modelo Continua de Marset, un sistema modular que se puede componer del largo que quieras. Es una caja de policarbonato transparente que permite insertar en el frontal un difusor traslúcido de otro material a juego con la decoración o los textiles del ambiente.
  • Habitación infantil: luz general cálida, pero distribuida en el espacio y luz puntual. General, para biblioteca, armario y zonas de juego. Conviene que se haga con focos orientables. Si la habitación es grande, mezcla este tipo de focos con luz fija, por ejemplo, empleando el plafón Big de Vibia; está tan pegado al techo que parece un orificio de luz cenital, en 60 y 120 cm. de diámetro. Puntual en mesas de trabajo y cama.
  • Cuarto de estudio o trabajo: luz ambiental y luz puntual concentrada. La luz ambiental es también general y sirve para iluminar librerías, archivadores o un detalle en pared, por ejemplo, los focos empotrables SQ.Axis de Marset, fijos u orientables, individuales o en pares, con carcasa de policarbonato transparente que genera múltiples colores. Utiliza flexos de mesa o pared de lámpara halógena o LED, con brazo articulado y reflector orientable. Si la mesa es muy larga se puede emplear una luminaria suspendida, como el Neón de Luz de Marset.
  • Baño: luz general y luz sectorizada. Luz integrada en el espejo o en los laterales, para que no se creen sombras sobre la cara, por ejemplo, con un par de Linestras de Osram o con el tubo de forma rectangular, Tubiled de Troll con tecnología LED. Para las zonas de baño puedes emplear luminarias de 12 voltios y algún foco orientable.
  • Cocina: luz general de utilidad y luz concentrada. Si no hay muebles altos, cuelga sobre las encimeras un sistemas de flúor o pantallas de suspensión (a 60 cm. del plano). La pantalla Soho de Marset, que habíamos empleado en el porche, también es ideal para iluminar una isla, con una iluminación homogénea y tamizada por el difusor de metacrilato. Si tienes baldas o muebles altos sobre la encimera, empotra luminarias la Luminestra con tecnología LED de Osram.
  • Escalera: puede haber distintas opciones, según sea su desarrollo. Si tiene pared lateral puedes pensar empotrar pilotos de pared para señalizar las huellas. En una escalera de dos tramos es ideal instalar una iluminación intermedia, a la altura de la meseta central, puede ser por ejemplo, una lámpara de suspensión traslúcida, de vidrio o papel. Nunca pasan de moda las luminarias Akari de Isamu Noguchi, escultural y con luz cálida, las distribuye Mobles 114.
    salón

Proyecto básico: imprescindible un estudio previo

Hay una iluminación que puede considerarse esencial. Es la que permite que se lleven a cabo ciertas actividades con una luz necesaria y funcional y la que mantiene la comunicación de la gente que vive en la casa, con sus preferencias y sus sensibilidades. Por eso, la intensidad o la cantidad de luminarias que se instalan en una casa tiene mucho de subjetivo. Hay personas que prefieren rodearse de una iluminación intensa y otras que, en cambio, se sienten mejor en ambientes en los que se establece un diálogo entre luces y sombras (por otro lado el grado de equilibrio ideal).

El siguiente tipo de iluminación, casi imprescindible en cualquier vivienda, te servirá como base de arranque para otro tipo más personal, en la que juegan un papel importante las marcas y si hay presupuesto, un proyecto personalizado de un arquitecto/a o un diseñador de iluminación.

  • En la cocina: además de una luz general, preferiblemente de focos orientables distribuidos de acuerdo a los sectores que se quieran iluminar, es imprescindible contar con luces directas sobre las encimeras de trabajo.
  • En el comedor: no puede faltar una luz puntual dimensionada de acuerdo a la longitud de la mesa, que no se separe más allá de los 70 cm. de la tapa.
  • En las zonas de estudio: hay que buscar una luz puntual y directa sobre las áreas de trabajo. Para la oficina en casa, además de luces puntuales para trabajar, es necesario el complemento de una luz ambiental de calidad.
    En los pasillos y circulaciones: luz para pasar, con un amplio abanico de posibilidades en techo, pared o suelo.
  • En el salón: luz para estar cómodo, para leer o para realizar otras actividades, pero siempre donde se necesita. Asimismo, es preferible generar zonas de luz y zonas de sombra, que optar por una iluminación general monótona en la que no destacan los volúmenes.
    En los dormitorios: nunca luz central y única, sino una luz dirigida hacia el armario, para poder ver en su interior, algunas luces indirectas para generar una luz de ambiente y puntos de lectura, directos y regulables en intensidad, en los laterales de la cama.
  • En el baño: para no crear sombras sobre la cara es mejor integrar la luz en el espejo o instalarla a ambos lados del mismo.