Materiales para fachadas ventiladas

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fachada ventilada

Para esta segunda piel, que evita que el muro madre se exponga de manera directa a las agresiones externas, existen una gran variedad de productos.

Piedra y cerámica. La firma Tino, por ejemplo, cuenta con el sistema “Tino FV”. Puedes optar por  una gran variedad de piedras, como calizas apomazadas, basaltos, blanco Macael abujardado, piedras con aspecto de metal o madera, etc. El Grupo Greco, por su parte, comercializa la cerámica tecnológica Frontex. Se trata de una baldosa alveolar que se caracteriza por su gran dureza, alta resistencia y baja absorción al agua. Se colocan al igual que los aplacados de piedra con sistemas de fijación mecánica, ya sea por medio de grapas o mediante perfiles metálicos. La empresa Porcelanosa, comercializa las placas de gres porcelánico Stone-Ker, de absorción al agua prácticamente nula y de gran resistencia. En Roca Tile hay interesantes sistemas de montaje con sistema oculto, visto o sobremontado.

Madera. Se pueden emplear lamas de madera, de distintos anchos y calidades.  El buen resultado de este revestimiento se apoya en elegir el sistema de montaje adecuado al clima predominante, para asegurar la difusión de la humedad y la escorrentía del agua de lluvia. Entre las maderas naturales se encuentran: cedro, pino de distintas especiales, elondo, ipe, iroko o castaño. Como opción a la madera natural se encuentran los paneles de composite, como el Prodex de Prodema, compuestos por un alma baquelizada y un revestimiento chapado de madera natural, tratados para que no le afecte el sol, sean resistentes a las variaciones de temperatura, la humedad y los xilófagos. La fijación puede ser a listones de madera tratada o a perfiles metálicos

Paneles de cemento. Como el Aquapanel de Knauf. Se trata de placas de cemento atornilladas a una estructura metálica que se terminan con mortero para su impermeabilización. Estas placas pueden formar un sistema completo de fachada con material para interior, aislamiento y placas Aquapanel para el exterior, formar parte de la hoja interior de una fachada ventilada o servir como revestimiento de muros en obras de rehabilitación. El sistema puede ir perfeccionándose para conseguir mayor aislamiento térmico, acústico o mayor resistencia al fuego. Admite canalizaciones para llevar instalaciones. Se puede acabar con todo tipo de revestimientos.

Construir la cubierta con sistemas que puedas atornillar, clavar o encastrar en la estructura. Los tableros de fibras y los de virutas orientadas de madera, OSB, también se emplean en la formación de soportes para cubiertas y forjados, atornillados a una estructura de carga, como el Superpan de Finsa, alma de aglomerado y exterior en MDF, con altas prestaciones para uso estructural, por ejemplo en la creación de entrevigados. El tipo hidrófugo, machihembrado a dos o cuatro caras, se emplea como revestimiento interior en bajocubiertas y en cubiertas para tejados.

Panel Celenit de fibras de madera, aglomeradas con cemento Pórtland, de Maydisa. Su composición impide el deterioro biológico del material, siendo transpirable, inocuo y natural. Se emplea como soporte y aislante térmico y acústico en la formación de cubiertas.
El panel sándwich formado por dos tableros unidos a un núcleo aislante soluciona cerramiento, aislamiento y acabado interior en un solo producto. Del lado exterior se coloca un tablero aglomerado hidrófugo y en el interior se acaba en madera, yeso, OSB o Viroc. Como ejemplo, los paneles Ondutherm y Thermochip.  El sistema se completa con una impermeabilización superior a base, por ejemplo, de placas onduladas de fibras minerales y vegetales o láminas impermeabilizantes transpirables como Tyvek de DuPont.