Ideas para gastar menos

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baño abierto a luz

Te proponemos soluciones para encarar el proyecto de ntu cuarto de baño sin que ello implique un gran desembolso. La clave está en saber dónde hay que gastar, y sobre todo, en no descuidar el diseño.

Controlar el gasto

Conviene ser realistas a la hora de encarar un proyecto. Saber hasta dónde podemos llegar con el gasto te ahorrará tiempo y te ayudará a concretar la idea. La meta es conseguir un proyecto asumible, que no por ello ha de perder en funcionalidad, confort, calidad o diseño. Para empezar, conviene echar un vistazo a los precios de cada partida y así comprobar lo que da de sí el presupuesto disponible. A partir de aquí, se imponen las prioridades, para lo que será imprescindible manejarse con un cierto criterio, imprescindible para tomar decisiones.

¿Elijo éste o aquél?

Criterio para elegir, por ejemplo, el revestimiento, material casi imprescindible en estos espacios y que dentro del precio que nos hemos fijado, tendrá que cumplir con ciertos requerimientos inamovibles. Como son la higiene, la seguridad de uso, la resistencia, la durabilidad y el mantenimiento. A lo que, en una segunda selección, hay que sumarle la estética, porque tiene que encajar en la idea de conjunto, ya sea por su textura, color, tamaño, forma, brillo, opacidad, etc.

Estarás pensando que muchas veces ese que te gusta, no es accesible a tu bolsillo. En estos casos el truco está en buscar alternativas. Una opción es orientar la búsqueda hacia el color y el formato para que no tengas que desmontar la idea inicial por completo. Es el caso, por ejemplo, del mosaico vítreo. Lo que suele pasar es que si quieres incorporar diseños degradados, formatos ultra pequeños, redondos o multiformato, el presupuesto se dispara, y mejor ni hablar de los que llevan firma de autor. La solución hay que buscarla en la idea, conservamos el mosaico vítreo, pero elegimos líneas estándar de color blanco, y le damos, por ejemplo, color en las juntas. Otro truco sería reemplazar algunas de las teselas, eso sí una vez recibidas en la pared, por otras de distinto color o brillo, por ejemplo, las teselas espejo de la línea Luxury de Vitrogres.

Éstas se adquieren por m2, lo que para dar unos toques no será un incremento significativo. También hay que valorar la superficie a cubrir. Si ésta no es muy grande, quizás puedas ajustar el presupuesto, acotando las zonas a revestir. Aquí es donde entra en juego otra inversión  que puede darle la vuelta a una propuesta inicialmente cara. Me refiero al proyecto elaborado por un arquitecto/a o interiorista. Sabrá donde recortar, donde vale la pena invertir, o cómo se organiza la idea para que no se descuide el efecto de conjunto.

Ajustar, ¿en dónde?

Para empezar, hay que tratar de no gastar ni un euro, en detalles innecesarios. Dentro del diseño de un baño, aunque no lo creas se puede llenar una larga lista con esas cosas que no hacen falta o que pueden resolverse con elementos más económicos. Pongamos como ejemplo, las cenefas y listelos, que la verdad, no son fundamentales. Casi todos los revestimientos se pueden terminar perfectamente con un enlucido enrasado. Otro gasto en el que podemos ajustarnos es en el tamaño y presentación del espejo.

No tengas miedo a colocarlo desnudo, con cantos pulidos y acompañado de una buena iluminación. Tampoco es necesario que el espejo sea muy grande, es más, la tendencia actual en materia de diseño de baños le da poco protagonismo. En cuanto a los revestimientos, su presencia se puede reducir notablemente, concentrando su empleo en las zonas de aguas y en las que requieren unas condiciones higiénicas esenciales, como es la zona en la que se ubican los sanitarios. Donde definitivamente no son necesarios es en el área de lavabo.

Aquí nos arreglamos en todo caso con un zócalo. El resto se puede enlucir con yeso para acabar con una pintura plástica resistente y lavable, también si el ambiente lo requiere, se puede aplicar una pintura especial para baños, como las de la línea para baños de Bruguer. Asimismo es más económico comprar revestimientos polivalentes, que sirvan tanto para aplicar en paredes como en suelos. De esta forma habrá menos sobrantes, siendo el mosaico vítreo el que más rinde, puesto que casi no hay merma de material y los cortes son mínimos.

Agotar las posibilidades que tiene un material para hacer varias partidas de obra es muy sensato, no solo ahorra dinero sino tiempo, ya que no hay demoras en el cambio de gremios. Es el caso de la encimera. Para que el trabajo no se detenga, a la espera del marmolista, por ejemplo, la puedes hacer “in situ” y revestirla con mosaico vítreo o acabarla con cemento bruñido. El resultado es magnífico. En esta línea puedes considerar también un armario o una estantería de obra que seguramente tendrá más utilidad y será más económico que un mueble bajo encimera.

Aparatos sanitarios, trucos para economizar

Como actualmente no es imprescindible comprar el equipamiento del baño a juego, puedes elegir gamas más económicas para el inodoro y el bidet y concentrar el gasto en otra parte del equipamiento que se luzca más, como es el caso de una bañera o la grifería.  Entre las piezas sanitarias independientes, que puedes adquirir de distintas gamas y marcas, está el lavabo, la bañera o la cabina de ducha. Esta idea viene muy bien para buscar ofertas en sitios diferentes e incluso optar por piezas de segunda mano.

La zona de lavabo es de todas formas la que está más abierta a cambios y a todo tipo de propuesta: lavabo mural, con pie, de semi-empotrar, sobre encimera, sobre mueble, para encastrar, piezas recicladas. El objetivo de un buen diseño, sería encontrar la solución que mejor se adapte a tu espacio y a la que le puedas dar mayor utilidad.
En materia de sanitarios no tengas reparo en elegir la gama básica de una marca reconocida. Aquí sí que encontrarás una diferencia de precios sustancial.

Estas líneas están construidas con los mismos materiales y tecnologías que las gamas más caras, lo único que su diseño es estándar. La línea Victoria de Roca es un ejemplo. Eso sí no salgas del color blanco, para que no haya variaciones muy evidentes entre piezas.

Si eliges aparatos suspendidos, resultará más económico construir un murete bajo para empotrar la cisterna, que romper la pared, que casi siempre hay que añadirle un refuerzo.

En aseos puedes buscar ideas diferentes. Para la encimera, alguna consola y para el lavabo, por ejemplo, una palangana de zinc o un cuenco de madera africana.

Bañera o ducha: qué sale menos costoso

En la elección entran en juego muchos factores. En unos casos, priman las necesidades, o el espacio disponible y en otros el diseño y el confort. Pero a la hora de hacer números, a simple vista parece que la bañera es más cara que un plato de ducha, sin embargo, no es así si nos referimos a una instalación completa.  Al plato de ducha hay  que sumarle también la mampara, que ahí sí el gasto se dispara. Entonces cómo se puede resolver este dilema.

En una reforma, si quitas la bañera, te encuentras con una zona de revestimiento que no estaba contemplada, en pared y en suelo. Instalar un plato XL y cambiar el revestimiento de todo el baño, porque los remiendos nunca quedan bien, es definitivamente más caro que volver a colocar otra bañera.

En obra nueva, en cambio, un plato construido “in situ”, enrasado en el nivel de suelo del baño, con mano de obra y materiales, impermeabilización, desagües, etc., tendrá un costo similar al de la instalación de una bañera. Para equilibrar el costo de la mampara, se puede crear un murete bajo y luego completar con vidrio, o crear un diseño en el que la cabina no necesite ningún tipo de mampara.

Cuidar la zona del lavabo

Nuevamente es el diseño lo que puede levantar una idea con escaso presupuesto.

  • Lavabo mural o suspendido: Están de nuevo de moda, con diseños renovados. Para tener un sitio de apoyo auxiliar, en lugar de encimera puedes construir como sujeción, un murete bajo a modo de repisa, donde además se pueden ocultar las instalaciones.  Algunos modelos son dobles e incluyen encimera del mismo material, lo que aporta ligereza y limpieza visual. Como son volados no achican el espacio. Elígelos con la opción de grifería sobre lavabo que es más económica que la mural.
  • Lavabos con pedestal: Prácticamente se han reemplazado por los suspendidos, los de semipedestal o los de semiempotre. Una opción son los de columna que se pueden instalar independientes de las paredes, lo que resulta ideal en envolventes rústicas.
  • Lavabos sobre encimera: los hay de todos los tamaños, materiales, formatos y precios. Son muy útiles a la hora de simplificar una instalación (solo hay que hacer un pequeño orificio para las instalaciones. Te dan la posibilidad de instalarlos sobre un mueble que quieras adaptar para el baño, como un mostrador, una consola o una cómoda. Al emplearse como mueble de arrimo, no altera la continuidad de los revestimientos, lo que aligera los trabajos de alicatado y pintura. Para aprovechar mejor la encimera, lo puedes instalar en un extremo.
  • Lavabo de encastre: es el más económico, aunque hay que sumarle el costo de la encimera, el de la formación del hueco, el del ajuste en obra, por lo que a la larga cuesta igual que el de apoyo y luce menos.

La gran inversión es la luz natural

A estas alturas tenemos un baño en el que hemos tratado de gastar lo menos posible, haciendo un uso racional de los materiales, optimizando las instalaciones y apoyándonos en una distribución que aporta confort y permite un uso funcional del equipamiento. Si a todo esto, le agregamos luz natural,  la idea se verá reforzada. Dale categoría a la ventana, por ejemplo haciéndola llegar hasta el suelo o creando una gran abertura para que se pueda ver el paisaje o una buena perspectiva de la ciudad. Si estás bajo la cubierta, abre ventanas de techo, quizás convenga combinarlas con paños verticales, para que el efecto sea aún más impactante. La luz, aportará el color del día, ensanchará el espacio y lo hará menos frío. En baños internos, procura llevar la luz natural a través de tubos solares, instala puertas con vidrio o montantes transparentes.

Iluminar bien no es gastar más

Así como la luz natural es un valor añadido, la luz artificial contribuye a que el diseño funcione y se vea confortable. En el espejo, es fundamental proyectar una iluminación que no cree reflejos o sombras sobre la cara. Las linestras tubulares de luz incandescente o de bajo consumo, por ejemplo, no requieren ningún foco añadido y se instalan directamente al portalámparas, por lo que son una solución muy asequible. Lo mejor es instalarlas a ambos lados del espejo. Para la iluminación general puedes elegir proyectores orientables y emplear uno de ellos para iluminar un objeto o un cuadro. Con esta idea puedes focalizar la atención allí donde te interese.

Griferías que gastan menos

Hay que elegirlas de calidad, pero aquí también hay opciones más económicas dentro de las líneas de cada marca. Lo único que varía es el diseño. Procura eso sí comprar modelos que contemplen el ahorro de agua y que puedan abrirse en frío, para evitar que se encienda la caldera. Si se instalan dispositivos de reducción en grifos, duchas y cisternas, el consumo de agua se reduce en un 50%.

Reductor

Tomar una ducha, sin ningún dispositivo de ahorro de agua puede significar un gasto de 80 litros de agua. En cambio, instalando algún sistema de reducción de caudal, el consumo bajaría a unos 50 litros. Ya que estos dispositivos limitan el paso máximo de agua. Los incorporan las griferías monomando y los extremos de las teleduchas.

Aireador

Se puede acoplar en cualquier tipo de grifería, instalando en la boca un dispositivo que  mezcla aire con agua a presión continua. Aumenta el volumen del chorro pero con menos agua. El ahorro es de un 30 a un 70 %. Un ejemplo, pensado para lavabos de uso frecuente, es la nueva colección Axor Starck Organic de Hansgrohe.

Se trata de un nuevo tipo de chorro para el mezclador de lavabo, que al igual que en la ducha, proporciona una fina lluvia de infinitas gotas suaves de tan solo de 3,5 litros por minuto, lo que no afecta en lo más mínimo al nivel de funcionalidad, ya que proporciona el agua deseada pero utilizando menos agua.

Griferías monomando

Permiten regular el caudal y la temperatura, lo que unido a un mecanismo de apertura y cierre que elimina fugas y goteos, garantizan la reducción en el gasto de agua. Más eficientes son los que incorporan un sistema de hidrocontrol que diferencia entre la zona de caudal económico y la de gran consumo.

Griferías termostáticas

Permiten ajustar el nivel de la temperatura, lo que además de ahorrar energía, supone eliminar el gasto que supone dejar correr el agua hasta que alcance la temperatura deseada. Algunas marcas incluyen reguladores de caudal que se activan pulsando un botón o mediante una maneta. Consumen el 60%  de agua, lo que supone un ahorro sobre una convencional del 40%.

Cisternas de doble descarga

Los depósitos de 6 litros vienen equipados con un mecanismo, que permite elegir tocando uno u otro pulsador, entre 3 o 6 litros para la descarga. Otra posibilidad de ahorro lo ofrecen los mecanismos de interrupción voluntaria. Accionando una vez el pulsador comienza la descarga, la segunda pulsación, la interrumpe. Este mecanismo puede incorporarse en algunas cisternas antiguas para reemplazar la descarga con tirador.